NOCHE DE AMOR
Te quiero, te amo!! – gritaba entre lágrimas desesperadas.
Aquellas palabras que tanto tiempo busqué, ya no tenían sentido a esas alturas….
Corrió por el pasillo que daba al patio, intentó abrir la puerta y tuve que golpearla. No entendía porqué quería escapar… Yo la amaba. Acaso no era eso lo único que necesitábamos para estar juntos?
Cayó al suelo de cabeza y todo el piso se tiñó de un rojo tan intenso como el amor que sentía por ella, pero al parecer seguía sin importarle, sin sentirlo de verdad. Nunca lo hizo.
Ella tenía que saber cuánto la amaba y lo que estaba dispuesto a hacer para demostrárselo. Puse mis manos alrededor de su cuello y presioné con fuerza.
Su respiración gemía entrecortada, su mirada y la mía se mantenían firmes, mientras las lagrimas envolvían su rostro… Era hermoso, el sentimiento más puro que podría haberme dedicado. Estaba feliz.
Volví a presionar con más fuerza, buscando que aquel sentimiento se volviera más intenso, más real. Las pupilas de sus ojos se desvanecían junto a la resistencia de su cuerpo y su pulso se debilitaba rápidamente. Estaba completamente entregada a mi amor.
Presioné con toda mi fuerza, esta vez, hasta sentir los últimos espasmos, el último aliento… Dedicado sólo a mi.









